Susana Giménez y Ricardo Darín, juntos en la ficción

18/07/2010 | 14:16

Durante gran parte de los ’80, Ricardo Darín y Susana Giménez fueron la pareja más vistosa –también polémica– de la farándula local. Y aunque han pasado largos años y mucha agua bajo sus respectivas carreras y vidas personales, la relación amorosa que mutó en fraterna amistad se mantuvo intacta a través del tiempo.

Así, la diva de los teléfonos lo sentó religiosamente en su living en casi todos los primeros programas del ciclo de entretenimientos que lleva 23 temporadas ininterrumpidas al aire. Darín siempre cumplió, como aceptando el desafío de convertirse en el amuleto de la buena suerte de su ex. Será por eso que ella no dudó cuando una cadena de electrodomésticos la tentó para protagonizar junto a “Richard” una publicidad que se pondrá al aire en los próximos días. Y mucho menos cuando él, personalmente, la invitó a hacer una pequeña participación en Delirium argentinum, el film que protagoniza y terminó de rodar la semana pasada.

Se quedaron todos parapléjicos cuando la vieron llegar, porque ella tiene un magnetismo que es difícil de poner en palabras”, ilustró Darín para evocar lo que sucedió el jueves pasado en el set de la película que él mismo describe como “un collage de la argentinidad”. Acompañada por su vestuarista, su peluquero y algunos asistentes, la diva conversó con el realizador sobre su papel, el primero que hizo en la pantalla grande desde su cameo en Tetro, en 2008.

Diva, cero. “Le mostramos un clip que teníamos armado y se divirtió mucho con lo que vio”, le contó a PERFIL el debutante director Carlos Kaimakamian. “Estuvo dos o tres horas nomás, porque teníamos todo preparado como para que no demandara más tiempo del necesario, y se la vio muy tranquila. Ricardo, a pesar de no compartir la escena con ella, se quedó detrás de cámara como para que se sintiera cómoda, y además estuvo muy atento a las tomas.”

Unas semanas antes, Susana y Darín participaron de la grabación de un comercial que celebrará el centenario de una reconocida cadena de electrodomésticos. “Ahí sí compartimos mucho tiempo”, explicó el protagonista de El secreto de sus ojos. “Fueron días de mucha intensidad, porque siempre en los comerciales se trabaja a pleno durante pocos días pero muchas horas, y estuvo divertido, nos reímos mucho. Fue muy placentero.”

Más allá de la relación sentimental que los unió entre 1981 y 1988, la diva y el actor trabajaron juntos durante dos años en la exitosa comedia musical Sugar, acompañados por Arturo Puig. En 1987, en tanto, él realizó una pequeña participación en Me sobra un marido, la última comedia picarezca que Susana filmó a las órdenes de Gerardo Sofovich y que se estrenó apenas unas semanas antes de su debut como conductora al frente del ciclo que la consagró popularmente.

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