Natacha Jaitt, durísima con Leandro Santos y Cinthia Fernández

22/02/2012 | 01:45

Invitada a Infama para opinar sobre la nocturnidad y la prostitución VIP en los medios, Natacha Jaitt, fiel a su estilo, se despachó con contundentes frases.

“Es sabido que en los medios existen no sólo la prostitución VIP sino también las archimencionadas ‘Cadenas de favores’, y por citar un ejemplo Cinthia Fernández, la modelo fetiche de Leandro Santos, es el caso testigo“, lanzó la morocha.

“Esta vedette de maceta, la nueva Nélida Lobato de 1,58 centimetros de altura, que sólo ha demostrado ser una buena acróbata y conventillera de baja monta, hoy se presenta como la nueva panelista de ‘Animales Sueltos’. Si este suceso no se debe a las cadenas de favores, los favores, ¿dónde están?“, ironizó.

Luego, aclaró que “no vengo a los programas para hablar de la gente transa como pulgarcita, sino para aportar algo de luz y que las menores que recién comienzan no caigan en las maliciosas trampas de éstas redes. A Leandro Santos lo conozco de cuando era stripper, y quizás, se dice, ya le habían advertido cuando asesinaron a su modelo Diego Rodríguez, al que le pegaron tres tiros en un confuso episodio”, relató.

Según explicó Jaitt, Rodríguez integraba el grupo de modelitos de Santos “Los Prostis”, tal como se conoce ahora a los participantes de “Soñando por Bailar” Fefe Baldino y Facundo González. También formaba parte de ese grupo Hernán Cabanas, también participante el año pasado, entre otros.

Además, Jaitt contó que el hermano de Leandro, Rodrigo Santos, cayó preso este 17 de enero en Uruguay por causas similares y ya en 2009 le habían clausurado la Mansión Playnite & Yatch por “prostitución y disturbios”.

Para finalizar, Natacha deslizó: “Habrá que pensar, también, quién paga tremendos honorarios de letrados y faraónicas cauciones reales, ¿no?”

La morocha no toma una posición timorata ante los hechos y está convencida de que con su experiencia, que incluye varios años en Europa, puede aportar mucho para que las chicas que llegan a los medios, sobre todo las menores de edad, estén alertadas.