Gerardo Sofovich y la guerra con Sofía Oleksak: terminó internado

10/10/2013 | 23:15

Gerardo Sofovich se separó nuevamente de Sofía Oleksak, y quedó despechado. El histórico productor y conductor, como si fuera una vedette en ascenso, estuvo en El Diario de Mariana, con las facturas de los gastos de su ex y capturas de mensajes que le envió, en lo que fue un escrache contra Oleksak que dio que hablar.

El “Ruso” contó, entre otras cosas, que Sofía llegó gastarle 28 mil pesos por mes, que mantenía a su familia con su dinero, y reveló que tuvo un amorío con Carlos Reutemann cuando tenía 15 años.

Además, confesó que salió con él mientras ella estaba casada, y se lo notó muy apesadumbrado. “Por supuesto que estaba enamorado. Era una de las mujeres más lindas de Argentina y, para mí, es una de las más lindas del mundo”, explicó.

Sin embargo, uno de los momentos más fuertes llegó cuando el hombre comenzó a mostrar algunos de los mensajes de WhatsApp que ella le enviaba, en los que consta cómo él le daba dinero, hasta que llegó a un texto impactante.

El productor, haciendo alusión a cómo ella “reventó” su tarjeta una vez que decidió separarse, escribió: “¡Qué grasada! Me chupaste hasta la última gota de nafta”.

Sin ponerse colorada, Sofía respondió: “No me interrumpas que estoy garchando con una pija dura, al fin”.

Con mucha clase, Sofovich replicó: “Te felicito, y que el dueño de esa pija te llene bien el tanque… de la Kia -su camioneta- y la heladera, y te tenga como una reina, como te merecés”.

Ante el estupor de todos en el estudio, llegó a su fin el programa. Sin embargo, Sofovich no se quedó tranquilo, y por eso su médico, el doctor Luis de la Fuente, decidió que lo mejor era que pase una noche internado. Así lo explicó Hernán Melicchio, productor de El Chimentero.


Por su parte, Ángel de Brito contó que habló con el conductor, que está bien, y confirmó que pasará la noche hospitalizado.


Según pudimos confirmar, Sofovich se encuentra internado en el Instituto del Diagnóstico, con una arritmia.

Demasiadas emociones para un corazón débil…